Śrīla Prabhupāda partió en 1977. Todo cambio en sus libros desde entonces carece de autorización.
Entre 1972 y 1977 Śrīla Prabhupāda publicó sus traducciones y comentarios. Se vendieron por millones, los elogiaron académicos, y fueron los libros que él vio, corrigió y aprobó.
Tras su partida en 1977 se revisaron. Las revisiones no se anunciaron, no se publicó ninguna lista de los cambios, y las nuevas ediciones aparecieron con el mismo título, la misma cubierta y el mismo nombre de autor.
El alcance de las alteraciones —miles— no se hizo público hasta décadas después, gracias a cotejos hechos por devotos y no por la editorial.
Firmantes
Cargando el registro…
Toda firma pesa lo mismo; los grupos existen para que el registro pueda leerse, no para clasificar a nadie. Las firmas se confirman por correo antes de aparecer y se rechazan los duplicados por dirección. Las entradas del grupo de discípulos iniciados se revisan a mano, y el año y lugar de iniciación se publican junto al nombre para que la lista pueda comprobarla quien estuvo allí. Descargar el registro.
El requerimiento
A los directores del Bhaktivedanta Book Trust International.
Un autor que ha partido no puede aprobar una revisión. Śrīla Prabhupāda partió en 1977; todo cambio en sus libros desde entonces lo hizo otra persona, sin la autorización del autor.
Como quienes ostentan la autoridad en este momento, les requerimos a restituir las ediciones originales de 1972–1977 como los textos estándar publicados, traducidos y distribuidos en todo el mundo, y a dar a toda edición revisada cubierta distinta, el nombre del editor en ella, y el registro publicado de cada cambio — como exige la Modern Language Association de toda edición de una fuente primaria.
Los abajo firmantes
El texto del requerimiento anterior se selló el y no puede cambiarse — cómo se demuestra. · Traducción de referencia: el texto canónico, y el que se firma, es el inglés, sellado por separado.
Cómo se ha difundido
El requerimiento se redactó y se selló antes de pedirle la firma a nadie. Y se envió primero a los discípulos iniciados por Śrīla Prabhupāda que han hecho campaña pública por la restitución de sus libros — antes que a nadie más, y antes de anunciar esta página en ningún sitio.
Ese orden fue deliberado. Ellos lo conocieron. Ellos saben lo que eran los libros. La petición les pertenece a ellos antes que al resto de nosotros.
Desde ahí se fue abriendo por etapas: a los devotos que distribuyen y defienden los libros originales, después a sus propios círculos, y solo al final se anunció públicamente esta página. Cada etapa está fechada en los registros de más abajo.
A quién se invitó a firmar
| Invitado | Escrito el | Estado | Respuesta | Prueba |
|---|---|---|---|---|
| Las primeras invitaciones salen al cerrarse la consulta entre los requirentes. Esta tabla se publica vacía, antes de enviar nada, para que no se le pueda añadir nada con efecto retroactivo sin que el registro lo muestre. | ||||
Quién recibió el requerimiento
| Director | Notificado | Estado | Respuesta | Prueba |
|---|---|---|---|---|
| La entrega se hace en la fecha anunciada, con todas las firmas recibidas hasta ese día incluidas en el documento entregado. | ||||
Preguntas
Se redactó y se acordó entre los requirentes antes de publicarlo, y no ha cambiado desde que se selló. La redacción se rigió por cuatro reglas.
Solo lo indiscutible. Ninguna cita cuyo sentido esté en disputa, ninguna afirmación sobre las intenciones de nadie, ningún hecho que no conste. La premisa es una fecha.
Dirigido solo a quien puede actuar. No al pasado, ni a una institución en general, sino a quienes hoy tienen la autoridad para hacerlo.
Lo más corto posible. Un documento largo invita a negociarlo y diluirlo. Este pide dos cosas.
Nada punitivo. No se acusa a nadie, no se pide apartar a nadie, no se destruye ninguna edición.
No, y conviene decir con claridad por qué.
Un número de apoyos anónimos no demuestra nada. No se puede comprobar, se puede tachar de inventado, y le da a los directores una razón fácil para no contestar. Lo que obliga a responder es lo contrario: personas identificables, cuyo vínculo con la misión puede verificar cualquiera que las conozca, dispuestas a poner su nombre bajo una sola frase.
Se publican tu nombre y tu vínculo con la misión; tu ciudad y país solo si los das; tu dirección de correo nunca.
Sabemos que esto tiene un coste para los devotos que sirven dentro de los templos. Es la razón por la que el requerimiento no pide nada más allá de la restitución, y no nombra a nadie salvo a sus destinatarios — para que haberlo firmado sea lo más defendible posible.
Al firmar se envía un enlace de un solo uso a la dirección que des, y la firma no cuenta hasta que lo abres. Eso es lo que impide que nadie añada tu nombre sin que lo sepas, y lo que impide inflar la lista con nombres que no existen.
Tu dirección se usa para esa confirmación, y para contarte qué responden los directores. Nada más. Nunca se publica, nunca se comparte y nunca se cede a nadie. En este sitio no hay cookies, ni analítica, ni scripts de terceros.
Antes de recoger una sola firma, el texto exacto se publicó y su huella quedó inscrita en un registro público y permanente. Si se hubiera alterado una sola palabra —por nosotros o por quien fuera— la comprobación de abajo fallaría.
curl -O https://restore.vedicvault.org/letter/letter-en.txt
curl -O https://restore.vedicvault.org/letter/letter-en.txt.ots
sha256sum letter-en.txt
ots verify letter-en.txt.ots
El registro de firmas deliberadamente no se sella así. La permanencia debe proteger un texto; nunca debe atrapar a una persona. Está disponible en JSON en /api/register.
Cada destinatario del requerimiento recibe un correo dirigido individualmente —nunca un envío masivo, nunca con copia oculta— certificado por un servicio independiente, y se conserva el .eml original con su firma DKIM, enlazado desde el registro.
Lo que esto no afirma. Estos registros acreditan que un documento existía con una forma concreta en una fecha concreta, que se dirigió a una persona identificada por un canal que esa persona usa, y si llegó respuesta dentro del plazo anunciado. No acreditan —ni pueden acreditar— que el destinatario lo leyera. Lo decimos aquí en vez de dejar que se descubra como objeción.
No, y el texto se redactó precisamente para que no pudiera hacerlo.
El requerimiento no imputa ninguna irregularidad a nadie. No afirma ningún hecho que esté en disputa en ningún procedimiento. No toma posición sobre las partes, la prueba ni el fondo de ningún asunto. No invoca ningún derecho ni pide ningún remedio a ningún tribunal. Es una petición dirigida a los administradores de una sociedad, sobre algo que está dentro de su propia competencia.
Su única premisa fáctica es una fecha —el autor partió en 1977— que no discute ninguna parte en ningún sitio.
Si aun así los abogados de alguna parte creen lo contrario, les pedimos que nos lo digan por escrito. Publicaremos su declaración íntegra y sin editar, y actuaremos en consecuencia.
El requerimiento pide una sola cosa que todas las partes de esta discusión dicen ya querer: las palabras de Śrīla Prabhupāda disponibles tal como él las dio. No trata de ninguna persona, cargo ni institución, y no nombra a nadie salvo a sus destinatarios. Si el acuerdo sobre ese único punto nos divide, la división ya existía.
No. Se pide que las ediciones originales sean el estándar, y que toda revisión figure aparte e identificada claramente como revisión. Es la práctica ordinaria de cualquier editorial, y no le cuesta a la edición revisada nada más que su anonimato.